Estudiantes de enseñanza básica y media de la Región de La Araucanía participaron en la cuarta versión de la Escuela de Verano Indígena, iniciativa que se gesta en el marco de la alianza establecida entre la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de La Frontera (UFRO), a través de su Coordinación de Interculturalidad, la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Bío-Bío (UBB) y la Municipalidad de Pitrufquén.
Este 2026, el Liceo Bicentenario Ciencias y Humanidades de Pitrufquén fue sede de la Escuela de Verano Indígena, espacio que, desde hace cuatro años, promueve la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la interculturalidad, en estudiantes que cursan entre séptimo básico a cuarto medio.
En su cuarta versión, la Escuela de Verano Indígena fue organizada por la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la Universidad de La Frontera, a través de su Coordinación de Interculturalidad, junto a la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Bío-Bío y la Municipalidad de Pitrufquén a través de su programa de Asuntos Indígenas.
En el transcurso de una jornada y con 184 estudiantes inscritos, se desarrollaron talleres prácticos y una serie de actividades con fuerte sentido cultural y comunitario, como un Llellipun (ceremonia de rogativa mapuche), un Misawün (acto de compartir alimentos), un Pichi Trawün (conversatorio que reunió a autoridades, académicos, comunidades educativas y familias), además de una feria vocacional.

Las y los asistentes provinieron de distintas comunas de la Región de La Araucanía, entre ellas Teodoro Schmidt, Puerto Saavedra, Freire, Cunco, Gorbea, Temuco y Pitrufquén, entre otras.
En su calidad de organizador, el Mg. Leonardo Lleuful Cruz, coordinador de Interculturalidad de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UFRO, explicó que “los temas que abordamos en esta actividad se relacionan con el área STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), incorporando la pertinencia intercultural. La idea es llevar estos talleres a escolares de toda la región, especialmente a quienes viven en sectores más alejados. Esta escuela está abierta a todos los y las estudiantes, sean mapuche o no. No es una limitante, sino una motivación adicional para que aquellos jóvenes que no se reconocen como mapuche puedan sentirse orgullosos de su identidad y reconocidos a través de esta iniciativa”.
Por su parte, la alcaldesa de Pitrufquén, Jacqueline Romero Inzunza, expresó su satisfacción ante el desarrollo de esta actividad en su comuna. “Me alegra profundamente que podamos ser parte de una instancia que une el conocimiento universitario con la cosmovisión mapuche, propia de muchos de nuestros estudiantes. Esta escuela permite reflexionar y mantener viva esa cosmovisión, integrándola con el avance tecnológico. Al mismo tiempo, valoramos mucho que las universidades se vinculen con las comunidades, porque ese contacto en terreno es lo que realmente genera transformación y, desde nuestro municipio, lo agradecemos profundamente”.
En tanto, el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias de la UFRO, Dr. Jorge Farías Avendaño, destacó que “hace cuatro años iniciamos esta actividad y hemos podido ver cómo ha crecido y se ha consolidado con el tiempo, gracias a la confianza establecida con los establecimientos educacionales de las distintas comunas. Como universidad estatal, tenemos el compromiso de mantener una relación cercana con la comunidad y el territorio en que estamos insertos. Una manera de hacerlo es poniendo a disposición de las niñas y niños nuestras capacidades formativas y científicas, para que puedan proyectarse al futuro y contribuir al desarrollo de La Araucanía”.
Desde la mirada de los y las estudiantes, la experiencia también fue altamente valorada. Keily Trangol Chihuaicura, estudiante de séptimo básico del Liceo Reino de Suecia de Puerto Saavedra, señaló que “me inscribí porque me pareció divertido y también porque me aburría en la casa. Me gustó hacer cosas relacionadas con electricidad. Ya conocía algunos temas, pero hacerlos en los talleres fue totalmente distinto y mucho más entretenido”.
Igual de contento se mostró Esteban Gajardo Mora, estudiante de segundo medio, de la Escuela Artística Armando Dufey Blanc de Temuco. “Decidí participar porque me interesan las ciencias. El año pasado ya había venido y me gustó mucho, por la variedad de talleres, la oportunidad de conocer gente de distintas comunas y todo el aprendizaje que se genera. Este año participé en talleres de ciencia y tecnología: en la mañana aprendimos sobre paneles solares y en la tarde trabajamos con impresiones 3D. Es una experiencia completa, donde se aprende, se comparte y también se disfruta”.
Finalmente, además de la Facultad de Ingeniería y Ciencias, la Universidad de La Frontera participó activamente en esta cuarta Escuela de Verano Indígena a través de diferentes talleres con académicos(as) de la Facultad de Educación, Ciencias Sociales y Humanidades y del Instituto de Estudios Indígenas e Interculturales.
