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Aprender haciendo: la fermentación como eje formativo en estudiantes de Ingeniería Civil en Biotecnología UFRO

Daphne Bormann Parada

Periodista Unidad de Comunicaciones
Facultad de Ingeniería y Ciencias

La iniciativa, desarrollada en una asignatura de segundo año, integró conocimientos técnicos con creatividad, trabajo en equipo y el diseño de propuestas con identidad local, a través de la elaboración de hidromiel.

En un escenario donde la promoción temprana del pensamiento innovador y el espíritu emprendedor se ha vuelto fundamental en la educación superior, especialmente en áreas científicas y tecnológicas, vincular el aprendizaje con productos de identidad local no solo fortalece las competencias técnicas, sino que también abre oportunidades para desarrollar iniciativas con valor territorial y potencial de emprendimiento.

Con este enfoque, estudiantes de Ingeniería Civil en Biotecnología de la Universidad de La Frontera (UFRO) participaron en una innovadora experiencia formativa centrada en la elaboración de hidromiel, en el marco de la asignatura Introducción a la Ingeniería en Biotecnología, correspondiente al segundo año de la carrera.

La iniciativa tuvo como objetivo acercar a las y los estudiantes al eje central de la disciplina: los procesos de fermentación. Para ello, se implementó una metodología práctica que integró conocimientos técnicos con el desarrollo de habilidades de comunicación, creatividad y generación de valor.

“El curso busca que las y los estudiantes comiencen a desarrollar la mirada propia de un ingeniero civil en biotecnología. Por ello, este año trabajamos en proyectos vinculados a la producción de hidromiel, permitiéndoles conocer de primera fuente lo que constituye el corazón de nuestra carrera: la fermentación”, explicó el Dr. Mauricio Zamorano Mosnaim, director de la carrera y docente de la asignatura.

Durante aproximadamente un mes y medio, las y los estudiantes, organizados en equipos, desarrollaron sus propios productos, creando marcas, diseñando propuestas de valor y presentando sus proyectos mediante pitchs. El proceso culminó con un concurso en el que se seleccionó la propuesta ganadora. La marca Mishki obtuvo el primer lugar y su logotipo será utilizado en las botellas conmemorativas de hidromiel que se entregarán a fin de año durante un congreso de la carrera.

Formación integral

Además del aprendizaje técnico, la actividad permitió fortalecer diversas habilidades transversales. “Los estudiantes no solo demostraron competencias técnicas, sino también carisma, capacidad para generar valor y proponer ideas innovadoras con potencial para transformarse en futuros emprendimientos”, destacó el Dr. Zamorano.

La experiencia también fue ampliamente valorada por las y los estudiantes. Antonella Rosales Espinoza señaló que “esta asignatura fue una experiencia muy formativa, ya que me permitió comprender mucho mejor mi carrera. Para ser un ramo de segundo año, resultó especialmente interesante y me acercó de manera significativa al área de la biotecnología. Además, integró distintas áreas de la disciplina, combinando aspectos técnicos con el desarrollo de habilidades como la elaboración de un pitch y la comprensión de procesos asociados a la comercialización de un producto”.

Por su parte, Benjamín Manquián Catribil comentó que “la experiencia fue muy positiva y entretenida. Enfrentamos diversos desafíos que hicieron el proceso interesante y enriquecedor desde el punto de vista educativo. La metodología de trabajo grupal permitió fortalecer los vínculos entre compañeros, complementar habilidades y desarrollar de mejor manera el proyecto final”.

Esta actividad forma parte de la estrategia de la carrera para fortalecer metodologías activas de aprendizaje y promover una formación aplicada. En esa línea, se proyecta ampliar la iniciativa hacia la elaboración de otros productos fermentados e incorporar procesos de destilación, gracias a la reciente adquisición de un alambique con el apoyo del Departamento de Ingeniería Química.

“Buscamos articular distintos cursos y consolidar una línea formativa que integre la producción de fermentados y destilados, potenciando así una formación más aplicada y conectada con el entorno”, añadió el Dr. Mauricio Zamorano.