El Observatorio de Recursos Hídricos de La Araucanía Kimün-Ko analiza la evolución del evento hidrometeorológico registrado entre el 15 y el 19 de julio, sus impactos en gran parte del territorio nacional, y el papel de la hidrología en la formación de ingenieros(as) e infraestructura resiliente.
Entre el 15 y el 20 de julio de 2026, un “tren de sistemas frontales” impactó Chile. Reforzados por ríos atmosféricos, estos movilizaron las lluvias más intensas desde el sur de Chile hacia la zona central y las regiones de Coquimbo y Atacama.
El Observatorio de Recursos Hídricos de La Araucanía Kimün-Ko, de la Universidad de La Frontera, analizó el episodio (https://kimunko.ufro.cl/posts/eventoextremo-atacamacoquimbo-15-19-julio-2026/) con información proveniente del Visualizador Meteorológico del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2. El análisis muestra que este evento no fue una única tormenta aislada, sino un proceso móvil, donde las precipitaciones más intensas se movilizaban a través de nuestro territorio a medida que avanzaban los frentes.
Un evento con impactos humanos y territoriales
En su balance provisional del 22 de julio, SENAPRED informó trece personas fallecidas, 3.469 damnificados entre las regiones de Atacama y la Araucanía, y más de 63.000 personas aisladas. También hubo remociones en masa, socavones, desbordes de ríos, activación de quebradas, pérdida de conectividad terrestre y más de 367.000 clientes sin electricidad y muchas personas sin suministro de agua potable.
Las precipitaciones acumularon montos históricos en distintas localidades, superando los 150 mm en Combarbalá y los 200 mm en sectores de Valparaíso y la Región Metropolitana. Sin embargo, el total acumulado explica solo parte de los daños.
¿Por qué no basta solo con conocer la cantidad de milímetros?
Dos lugares pueden recibir lluvias similares y sufrir consecuencias distintas. La respuesta hidrológica a un evento de precipitación depende de la intensidad y duración de las tormentas, la humedad previa del suelo, la pendiente, el tipo de suelo y la capacidad de los cauces.
Sobre suelos saturados, el agua circula rápidamente hacia ríos, quebradas y ciudades, aumentando los caudales, provocando anegamientos y provocando el colapso de puentes, caminos y obras de drenaje urbano y vial.
La hidrología permite entender la transformación de la lluvia en caudales, pasando por los procesos de infiltración, evaporación y acumulación de agua en el suelo y en la nieve. El uso de modelos hidrológicos nos permite incluso hacer pronósticos de corto plazo (1-15 días) sobre la respuesta hidrológica de una cuenca a un evento de precipitación, lo cual es esencial para planificar oportunamente las medidas de mitigación que serán tomadas por las autoridades.
La hidrología e hidráulica en la formación del ingeniero civil
Comprender el ciclo del agua es esencial para diseñar puentes, carreteras, embalses, obras de drenaje y obras de protección frente a inundaciones y aluviones. La hidrología permite estimar los caudales máximos generados por una tormenta y el nivel de riesgo asociado, mientras que la hidráulica nos permite estimar el área que probablemente será inundada.
El diseño de infraestructura resiliente requiere de una normativa actualizada, un ordenamiento territorial planificado y de datos que permitan estimar umbrales de alerta que -en lo posible- no den lugar a falsas alarmas para la población. También exige analizar detalladamente la ocurrencia de eventos hidrometeorológicos extremos, no solo aquellos que ya ocurrieron, sino de aquellos que probablemente ocurrirán en el futuro.
Aprender con fenómenos reales
El análisis realizado por el Observatorio de Recursos Hídricos Kimün-Ko es una clara muestra de la importancia del vínculo entre docencia e investigación. Lucas Salinas Morales, estudiante de Ingeniería Civil, procesó la información de recopilada para este evento bajo la supervisión del Dr. Mauricio Zambrano-Bigiarini. En paralelo, el Ingeniero Civil y alumni de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Cristóbal Soto está actualmente analizando qué tan excepcional fue este evento.
Formar ingenieros civiles capaces de trabajar con datos reales, evaluar pronósticos de manera crítica y comunicar riesgos de manera adecuada es cada vez más necesario en el contexto actual de un clima cambiante.
De responder a las emergencias a anticipar el riesgo
SENAPRED declaró una emergencia preventiva en diez regiones antes de que ocurrieran los mayores impactos, mostrando el valor de los pronósticos. Sin embargo, anticipar también exige observaciones continuas, modelos robustos y normas que reconozcan que el clima futuro puede diferir de lo observado históricamente.
Chile posee una sólida cultura de diseño sísmico. El desafío es desarrollar una capacidad similar frente a inundaciones, aluviones y sequías, mediante mejores datos, normas actualizadas, profesionales con una sólida preparación técnica e infraestructura capaz de operar en condiciones críticas.
Ciencia y formación al servicio del territorio
El Observatorio de Recursos Hídricos Kimün-Ko reúne a investigadores y estudiantes dedicados al estudio del agua. Su trabajo tiene como objetivo generar ciencia que permita dar un sólido apoyo a la planificación territorial, la gestión del riesgo y la adaptación climática.
La lección es clara: analizar la lluvia permite comprender una emergencia; mientras que integrar la hidrología en la educación, la planificación territorial y el diseño nos ayudará a reducir los daños del próximo evento.
Descripción fotografía: Distribución espacial de la precipitación acumulada durante la ventana de cinco días comprendida entre las 17:00 horas del 15 de julio y las 16:59 horas del 20 de julio de 2026 en las regiones de Atacama y Coquimbo. La visualización fue elaborada mediante Mawün-NRT a partir del producto MSWEP-NRT.
Preguntas y respuestas
¿Qué es un “tren de sistemas frontales”?
Es una sucesión de frentes que afecta un territorio durante varios días. Cada sistema puede aportar nuevas precipitaciones antes de que los suelos, ríos y sistemas de drenaje se recuperen del episodio anterior.
¿Por qué una lluvia acumulada similar puede causar impactos diferentes?
Porque el daño no depende solo del total de milímetros. También influyen la intensidad horaria, la duración, la humedad antecedente del suelo, la pendiente, el uso del territorio, la capacidad de los cauces y el estado de la infraestructura.
¿Qué significa que un evento tenga un periodo de retorno de cien años?
Significa que tiene aproximadamente un 1% de probabilidad de ser igualado o superado en cualquier año, bajo los supuestos estadísticos utilizados. No significa que deba ocurrir exactamente una vez cada cien años.
Escrito por: Dr. Mauricio Zambrano-Bigiarini
Departamento de Ingeniería de Obras Civiles
Observatorio de Recursos Hídricos de La Araucanía Kimün-Ko
